Revista - Avior Air

Editorial - Año 3 - Nro. 34

Año: 3 - Número: 34 - Ver versión completa
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El camino de Santiago

Cada vez que se menciona el Camino de Santiago se asocia con esa travesía que más que un viaje, es un desplazamiento de un punto a otro entre Francia y España que nos pasea por tiempos medievales, es un recorrido espiritual que nos habla de ese encuentro con nosotros mismos y justo lo hemos tenido en mente en estos momentos cuando comenzamos el camino a otro Santiago, más cerca, Santiago de Chile, uno de nuestros próximos destinos que nos coloca un paso más allá en nuestra amplia oferta de rutas y conexiones internacionales.

Santiago es una de las capitales más europeas de la región, la metrópoli que amparada por la Cordillera de los Andes se ha convertido en uno de los destinos más fascinantes de América del Sur. Se trata de la capital de este país que tiene la particularidad de ser más largo que ancho y llegar a Santiago es tener la oportunidad de adentrarnos en el corazón de la diversidad chilena, estar en el centro de la variedad de paisajes que van desde el desierto que lo separa del Perú hasta la Patagonia, de la montaña siempre coronada con nieve hasta la costa del Pacífico.

Santiago es al mismo tiempo muchas ciudades. Es la ciudad culta, que con su arquitectura y sus calles de discreto encanto nos recuerda que allí vivió sus años intelectuales más fructíferos Andrés Bello y parece vivir en el trato amable y extremadamente educado de sus habitantes. Es también una singular sede de negocios que se extienden a todo el Pacífico: desde Chile, los mercados asiáticos se ven sensiblemente más cercanos para el empresario latinoamericano por lo que las oportunidades se multiplican.

Por las noches Santiago es perfecto para tomar una copa, un cóctel, para salir a bailar, al teatro o disfrutar de la gastronomía que ha comenzado a tener un repunte importante. Ahora los sabores de la ciudad no son sólo un casual sándwich de “ave mayo” (pollo y mayonesa) o una gustosa empanada de pino con un sustancioso relleno de carne sino que de la mano de cocineros como Rodolfo Guzmán o Matías Palomo comienza a mostrar una discurso gastronómico que se apoya en la despensa local y técnica de vanguardia para crear experiencias gastronómicas al más alto nivel.

Y, por supuesto, Santiago está allí, muy cerca del deslumbrante Valle del Maipo donde las viñas de cabernet sauvignon o carmenere producen algunos de los tintos más cotizados del mundo. A pocos kilómetros de la ciudad es posible tener una experiencia enoturística inolvidable en la que se pueden apreciar no sólo un terroir excepcional sino el empeño de los hombres y mujeres que por siglos se han empeñado en producir vinos extraordinarios.

Es por eso que los invitamos a que nos acompañen en este viaje de descubrimiento en nuestro próximo destino porque, sin duda, hay una razón para visitar Santiago incluso si hasta ahora no la has descubierto.

Juan Bracamonte

Director
Grupo Avior